El prodigioso arte de Milagros

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El prodigioso arte de Milagros

Con apenas el 25 por ciento de audición y poca capacidad de expresarse oralmente Milly es admirada por quienes conocen su arte de dibujar y aprenderlo sin ayuda

Por Yoisel Ortega

Milagros es prácticamente sordomuda, pero su discapacidad no ha sido un impedimento para desarrollar el gran talento que posee. El prodigioso arte de dibujar de Milly, como la llaman sus seres queridos, hace que sea una profesional a sus 20 años. Cursa el cuarto año del bachillerato y, aunque tiene todas las características para que se hubiera quedado arrinconada en su casa por no contar con una “escuela especial”, el año que viene ya irá a la universidad si la suerte económica le acompaña.

Milly, nació en un país en vía de desarrollo, en República Dominicana. Y pese a que la ciudad que le vio nacer fue San Pedro de Macorís, desde hace los ocho años vive en Villa Vásquez, un pueblo donde escasean las calles asfaltada, no hay universidades y mucho menos una escuela para personas discapacitadas. La imposibilidad y el infortunio les rodean.

“Aprendí a pintar y dibujar por mí misma. Me gusta pintar y poco a poco me fui desarrollado hasta alcanzar el nivel que tengo ahora” afirma con orgullo Milly sin al parecer importarle que pertenece al 12.3% de personas discapacitadas en la República Dominicana según informes de UNICEF.

“No escucho mucho, solo algunas cosas. Solo el 25 por ciento porque nací antes de tiempo y no se desarrolló mi audición, ya que me faltaban 25 días para cumplir los seis meses de gestación. Apenas tenía dos libras y media de peso. Además, me desarrollé encima de un tumor maligno que tenía mi madre”, narra su historia la prodigiosa artista.

Con alrededor de 22 semanas de gestación y aproximadamente un kilo, Milagros, como la bautizaron los médicos al ver el primer caso de bebé que sobrevive al nacer a tan escaso tiempo, dice que la única técnica de aprendizaje que usó para formarse en este arte fue predisponer  su mente a que podía y día a día lo hizo, practicando sola desde los 12 años, y persistiendo hasta lograr su éxito.  “Desde ahí comencé a dibujar muñecos o dibujos animados y seguí hasta ahora”, explica la jóven artista.

A Milagros le gustaría hacer del dibujo su profesión e ir a una escuela especial para continuar su preparación académica, pero no cuenta con los recursos necesarios. Su sueño es poder hacerlo en el extranjero y, aunque no lo ha intentado, anhela poder ser becada para alcanzar la meta de salir de su país a conseguir el título de pintura.

“Milly es una chica que sabe mucho del arte de pintar. Ojalá la puedan ayudar para que pueda cumplir su sueño de estudiar artes”, comentan sus amigos, Yajaira y Luis.

Milagros es huérfana de madre desde los ocho años. Su madre murió producto del tumor cancerígeno del que logró sobrevivir en el vientre. Pero fue adoptada por su hermana mayor paterna, aunque en realidad ha sido criada por su madrastra Teofila Rivas y por su padre Pablo Cruz.

Pablo confiesa estar sorprendido porque con el nacimiento de Milagros no pensó que podía llegar a pintar sin haber estudiado. “De un momento a otro se le desarrolló eso en su mente y creo que tendrá un buen futuro,” dice el padre esperanzado.

“Me siento orgullosa porque ella ha comenzado con la pintura y coge una foto de cualquiera persona y la pinta igualita. La gente admira el talento que tiene y todos quisieran ayudarla. Milagros está en cuarto de bachiller y quiere graduarse del bachillerato para irse a estudiar pintura. Eso le ha salido así, de su propia inspiración”, nos cuenta la madrasta de Milagros.

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